Piet Mondrian – El espacio compositivo
En esta práctica analizaremos compositivamente tres obras del autor Piet Mondrian en relación a los conceptos aprendidos en este tema:

En este primera obra, se puede ver perfectamente que es un espacio y una composición cerrada. Los bordes del óvalo son los que limitan el espacio compositivo y, aunque superan los bordes inferior y superior del soporte, lo hacen de manera no relevante. Otro factor a tener en cuenta en esta obra es el formato vertical junto con sus líneas, ya que estos nos guían en el recorrido visual. Por tanto, la dirección que tomamos al mirar el cuadro es la vertical.
En esta obra, el espacio está centrado en la figura cuadrada azul, que asimismo queda aislada, por lo que hablamos de una composición cerrada. Sin embargo, en este caso está definida en un espacio compositivo abierto en el que el resto de elementos (líneas y fondo) no tienen tanta fuerza como la figura principal.

Para finalizar, en esta obra el espacio es ilimitado, debido a que nos resulta imposible imaginar su fin. Lo representado es un hecho aislado en un espacio donde las líneas crean esta percepción al extenderse más allá de los límites del soporte de la obra. Es positivo puesto que al ser blanco, apenas tiene fuerza. En cuanto a la composición, es abierta y mantiene su carácter ante cambios en el formato de su soporte. La pintura se extiende más allá de los bordes del lienzo pero sólo se representa la parte que le interesa destacar. El formato, al igual que en la obra anterior, es vertical y las líneas nos guían direccionalmente.